En nuestro huerto siempre vamos a encontrar insectos, unos
son buenos y otros malos, y ante la necesidad de un agricultor por controlar
las plagas y las enfermedades en sus cultivos surge una solución de equilibrio
natural por medio de la aplicación de insectos benéficos.
Estos insectos a los que nos referimos son enemigos
naturales de las plagas por lo que una buena aplicación de ellos puede
contrarrestar de manera importante cierto tipo de plaga que esté afectando a
nuestros cultivos y al mismo tiempo se puede reducir el uso de pesticidas
químicos que resultan dañinos al ambiente.

